¿Alguna vez se han lamentado de haber hecho algo que sentían que estaba mal y que de alguna forma sabían que iba a resultar torcido? ¿Alguna vez han dejado de ir a algún lado por una u otra razón (permiso, flojera, presentimientos...) y cuando les cuentan les dicen que pasó algo terrible (peleas, policías, asalto, choque o cualquier otro desastre? ¿Han sentido que deben decir algo o hacer algo y no lo hacen, y días después se dan cuenta que hubiera sido mucho mejor decirlo?
Bueno, si han vivido alguna de estas experiencias, entonces han oído hablar a La Fuerza y deberían sentirse afortunados de estar suficientemente conscientes y atentos de sus vidas para escuchar estos susurros y ver esos flashazos. Estos mensajes son tan sutiles y rápidos, que la mayoría de la gente que vive inmersa en su mundo y su acelere, no se detiene a escucharlos y menos les hace caso.
En mi camino, estos flashazos se han traducido en mejores decisiones, en salvarme de choques, en ahorrarme enojos, pero, lo más importante, han resultado en formas más claras y fáciles de tomar las lecciones de la vida y convertirlas en aprendizaje (y aprehendizaje).
Lo que nos toca ahora, y espero que ahora si se vea la participación de todos (o algunos al menos), es relatar cual ha sido su experiencia (s) más fuertes con La Fuerza, si la escuchan y lo que les dice o de plano si nunca han tenido ninguna experiencia parecida, para que juntos podamos aprender de la experiencia de todos e incluso ayudarnos a escucharla y sentirla.
Pues vaya que particularmente tengo muchas experiencias de que hablar al respecto, algunas tantas las debo mantener todavia hermeticamente por que asi es... Pero lo que si puedo compartir ahora mismo es que desde chico mi intuición siempre a sido muy acertada, aqui la fuerza siempre me a avisado sobre tantas situaciones, solo que cuando era mas chico no sabia lo que ocurria y no escuchaba, simplemente tenia diversos tipos de sensaciones, dolorcillos en el pecho, mariposas en el estomago, etc. Hasta que comence con estudios esotericos me fui percatando de como esta el asunto. Asi como menciona Daven es la manifestacion de la fuerza, esta siempre nos da avisos y solamente nosotros debemos estar atentos a todo lo que pasa a nuestros alrededor, por que cuando estamos en la "lela" pueden pasar un sin fin de oportunidades y cuando las tenemos en nuestra cara, lo primero que nos da es miedo... Ese miedo viene siendo las barreras que nuestra mente nos pone por el simple hecho de no estar acostumbrados a llegar al exito, y de ahi es cuando nos detenemos, pasa esa oportunidad y al rato vemos que alguien mas aprovecho ese momento y ahi vienen los arrepentimientos...
Bueno creo que en mi “corta” vida la voz de la Fuerza siempre ha estado ahí queriendo que yo le ponga atención, lo curioso es que siempre la he escuchado algunas veces más claras que otras pero el caso es que generalmente he hecho todo lo contrario de lo que me dice…y bueno ya me ven a mi ahí dándome de topes y pensando en el “hubiera…”, pero lamentablemente…o más bien afortunadamente el hubiera no existe, que caso tendría ir por la vida sabiendo que si cometes un error al tomar una decisión puedes regresar en el pasado y tomar la decisión correcta!!! No aprenderíamos nada o sí????
Pero ahora gracias a que se me han abierto los ojos y me doy cuenta de todas esas veces que no he seguido esa voz, ceo que pienso más antes de actuar y sigo lo que me dicen mis presentimientos. Claro muchas veces estos presentimientos no son ciertos ¿por qué pasa esto? ¿Es que los mal interpreto? ¿O simplemente…así tiene que ser? Bueno lo que yo sé es que al menos de ahora en adelante la escucharé con más atención.
Uno de los errores cometidos más a menudo por los que apenas se van iniciando en el seguimiento de La Fuerza es precisamente el no diferenciar entre la voz del miedo y La Voz de La Fuerza. Si recuerdas, Eira, alguna vez platicamos de ello en las reuniones de los sábados. Ahora preciso un poco el punto para el resto de los hermanos Jedi.
Se trata de dos voces muy distintas. La primera de ellas, la del miedo, surge de nuestro consciente físico, de la idea que nos han metido desde chicos, que lo físico es lo principal, que es la materia lo que reina en el mundo. Supongo que todos recordaremos esas famosas frases "Te vas a caer!!" o "Te puedes pegar!!" "Te vas a lastimar!!". Y desde ese momento, estamos programando (o siendo programados) a que si brincamos o corremos como locos, nos caemos, nos pegamos, nos duele y lloramos. De aquí empieza a surgir esa idea del miedo al dolor y miedo al sufrimiento. Inconscientemente, nuestros padres y todos los adultos que estuvieron alrededor nuestro cuando eramos muy jóvenes y receptivos, nos enseñaron a temerle al dolor, a temerle al sufrimiento, a que las cosas y los golpes duelen. Nos enseñaron a temerle al dolor. Ahora como Jedi, sabemos que el Miedo es el camino del lado oscuro... Que ese miedo a caer, a golpearnos, a sufrir, nos habla al oido cada vez que estamos enfrentándonos a algo nuevo y desconocido. Les repito, ese es el lado oscuro, manteniéndonos alejados de la conciencia sobre nuestro poder y nuestra voluntad. Nos mantiene temerosos y limitados. Esa es la voz que tenemos que apagar. Es algo complicado apagarla, por que es parte de nuestro instinto animal de supervivencia. Pero se supone que somos seres racionales ¿no? Y más aún, como Jedi, Somos seres Mentales, de Conciencia.
La segunda, La Voz de La Fuerza, se parece a veces en tono y volumen a la del miedo, pero, si le ponemos atención, notaremos que deja un sentimiento de mucha más seguridad y tranquilidad. A diferencia del miedo, La Fuerza nos habla firme, breve y respetuosamente. A veces solo es una palabra en nuestra mente, un flashazo al futuro, un leve susurro en el viento. Pero más que es suficiente para que, aquellos que estén atentos al contenido del mensaje, entiendan y tomen la decisión correcta. Por ejemplo, la voz del miedo te dice "jajaja! Te vas a caer!! no tienes equilibrio!! te va a doler!!!" y La Voz de La Fuerza nos dice "¡Atención y Equilibrio!". Simplemente así. Sin ofendernos, sin atemorizarnos, siempre en positivo y apelando a nuestra conciencia.
Para compartirles una experiencia un tanto más empírica y ayudar a la comprensión y puesta en práctica del asunto, ocuparé un poco de lo que día a día, en artes marciales, en mi caso específico, en Karate Do, hacemos: Los rompimientos.
Para romper una tabla, un ladrillo, una losa, o 20 de cualquiera de las anteriores, se requiere una sola cosa: Apagar la voz interna que te dice "No puedes hacerlo. Te va a doler". Obviamente se debe hacer de manera progresiva, nadie rompe en su primer día 10 losas de barro de una pulgada de espesor. El primer paso, el cual los niños que se inician en el arte (4 - 7 años) deben cumplir como parte de su primer examen, lo llamamos "la prueba del espíritu". Se les coloca una tabla, de entre 7 y 15 mm de espesor, sentada en dos bases frente a ellos. Y deben romperla con sus manos desnudas (Karate significa "Mano Vacía" en japonés), ya sea con el filo exterior de la mano o con el puño cerrado. La parte interesante del asunto es que uno programa al niño a que la tabla es "chafa" que no aguanta nada, que su mano es mucho más poderosa que ella. Y el resultado es siempre el mismo: el niño rompe la tabla y los papás se quedan con los ojos cuadrados. Por supuesto que se trata de formas básicas de programación neurolingüística que en mentes tan perceptivas como las de los niños, entran fácilmente y se quedan adheridas. Y entonces ¡el niño ya sabe de lo que es capaz! Y¨en vez de programarlo para "te va a doler" se le programa para romperla. Nunca he podido meterme en la mente de mis alumnos para ver si el lado oscuro les dice que se detengan en ese momento, pero de lo que estoy seguro es que, el trabajo del maestro es simplimente reforzar la guía de La Fuerza en la mente del niño: "¡Hazlo!" le dice. Conforme ese niño rompe-tablas va creciendo con Karate, se va haciendo conciente del poder de su mente y llegan a hacer cosas impresionantes.
Bueno, después de semejante explicación espero haya quedado clara la distinción de las voces. Si tienen algo que aportar para reforzar la idea, o cualquier duda o pregunta, estoy en la mejor disposición para compartir.